Estás contando algo en español y, de repente, te falta una palabra. Sabes exactamente qué quieres decir, pero no recuerdas cómo se llama ese objeto o cómo expresar esa idea.
Tu primera reacción puede ser parar, buscar una traducción o abandonar la frase. Sin embargo, tienes otra opción: explicarlo con las palabras que ya conoces.
No necesitas un vocabulario perfecto para mantener una conversación. Necesitas recursos para encontrar otro camino.
1. Explica para qué sirve
Cuando no recuerdes el nombre de un objeto, describe su función.
—Es una cosa que sirve para abrir las botellas de vino.
—¿Un sacacorchos?
—¡Eso! Un sacacorchos.
- Es algo que sirve para…
- Lo utilizas para…
- Con eso puedes…
Otro ejemplo: «Necesito lo que utilizas para cargar el móvil». Aunque no recuerdes «cargador», la otra persona puede entenderte.
2. Describe cómo es o dónde está
La forma, el material y el lugar también ayudan.
—Es un recipiente de metal que está en la cocina. Lo utilizas para calentar agua.
—¿Un hervidor?
—Sí, eso quería decir.
- Es redondo, pequeño y de plástico.
- Está al lado de…
- Lo encuentras normalmente en…
- Tiene una parte que…
Una sola descripción puede resultar ambigua. Añade información según las preguntas de la otra persona.
3. Cuenta en qué situación se utiliza
A veces recuerdas la experiencia, pero no la palabra.
—¿Cómo se llama lo que haces cuando has reservado una cita, pero necesitas pasarla a otro día?
—¿Cambiarla? ¿Reprogramarla?
—Sí, necesito reprogramar mi cita.
También puedes explicar una acción: «Es cuando llegas a un sitio y tienes que esperar detrás de otras personas». —«¿Hacer cola?» —«Exactamente».
Así, además de continuar hablando, puedes aprender la expresión dentro de una situación que tiene sentido para ti.
4. Compara con algo conocido
Una comparación puede acercarte al significado: «Es parecido a una mochila, pero se lleva en una sola mano». «Es como una cafetería, pero también puedes comprar pan para llevar».
- Es parecido a…
- Es una especie de…
- Es como…, pero…
- Se parece a…, aunque…
«Una especie de» permite dar una descripción aproximada. No significa que los dos objetos sean exactamente iguales.
5. Si es una idea, explica qué quieres decir
No todas las palabras que olvidamos son objetos. También puedes reformular una opinión o un sentimiento.
—No recuerdo la palabra… Quiero decir que estoy contenta porque al final todo ha salido bien.
—¿Aliviada?
—Sí, me siento aliviada.
O puedes cambiar la estructura por completo: «No sé cómo decirlo exactamente. Me gustaría aceptar, pero ahora tengo demasiado trabajo».
Lo importante es transmitir el mensaje. Después puedes preguntar por una expresión más precisa.
Una conversación completa
Sara: Ayer fui a comprar una cosa para la cocina, pero no recuerdo cómo se llama.
Luis: ¿Para qué sirve?
Sara: Para quitar la piel de las patatas y de las zanahorias. Tiene una cuchilla pequeña.
Luis: ¿Un pelador?
Sara: ¡Sí, un pelador! El mío se había roto.
Luis: ¿Y encontraste uno?
Sara: Sí, pero acabé comprando otras tres cosas que no necesitaba.
Sara no necesita detener toda la historia. Describe el objeto, confirma la palabra y continúa con lo que quería contar.
Una pausa también puede ayudarte
- A ver, ¿cómo lo explico?
- No recuerdo cómo se llama.
- No me sale la palabra.
- Lo que quiero decir es que…
«No me sale la palabra» es una expresión natural para indicar que conoces una palabra, pero no consigues recordarla en ese momento. No necesitas disculparte cada vez. Una pausa breve forma parte de cualquier conversación.
Actividad: explica sin nombrar
Elige uno de estos objetos y descríbelo sin decir su nombre: un paraguas, unas tijeras, una almohada o un mando a distancia.
- ¿Para qué sirve?
- ¿Cómo es?
- ¿Dónde o cuándo se utiliza?
Ejemplo: «Lo utilizas cuando llueve. Puedes abrirlo y cerrarlo. Lo llevas en la mano para no mojarte».
Apoyo A2: «Es una cosa que… Sirve para… Está en…»
Reto B1–B2: explica sin utilizar la palabra destacada que estás decepcionado, necesitas aplazar un plan o una situación te produce incertidumbre. Después imagina que la otra persona no te entiende. Añade un ejemplo o cambia la explicación.
Tu reto para esta semana
La próxima vez que te falte una palabra, intenta explicarla antes de consultar el traductor. Si alguien te ayuda, repite la expresión dentro de tu frase: «Pelador. Vale: ayer fui a comprar un pelador porque el mío se había roto».
Así recuperas el hilo y practicas la palabra dentro de tu propio mensaje.
Practica cómo expresarte con los recursos que ya tienes
En las clases individuales de CreaELE Academy trabajamos con adultos A2–B2 mediante historias, conversación guiada y situaciones reales. Practicas cómo reformular tus ideas y recibes feedback para ampliar tus recursos al hablar.
Reservar el diagnóstico inicialYa puedes solicitar tu reserva. El diagnóstico inicial es obligatorio antes de comenzar las clases. El pago online todavía no está disponible: contacta con la profesora para acordar la forma de pago.
